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  • Leonardo Martín Brito

Tercer Ojo y Glándula Pineal

¿Es posible que exista un puente entre ese mundo que alberga un número infinito de dimensiones y este mundo tridimensional?

Tal como te he anticipado en el artículo de la semana anterior, según los descubrimientos más recientes de la neurociencias, los cuales coinciden con los postulados que los místicos de la antigüedad han Enseñado desde tiempo remotos, es la glándula pineal la que tiene la capacidad y el poder para conectar ambos mundos.

También como te expliqué en el artículo anterior, el cual te sugiero que leas si es que aún no lo has hecho, la glándula pineal es algo muy parecido a un receptor de radio dentro del cerebro, el cual puede ser activado a través de cierto proceso.

Cuando el sistema que se encontraba latente logra ser encendido genera una energía que se mueve desde el cuerpo hasta el cerebro, y esa misma energía se precipita hasta la glándula pineal. En el momento en que eso sucede el cerebro entra en un estado llamado “Patrón de ondas cerebrales gamma”.

Y ese patrón de funcionamiento cerebral es capaz de introducirte completamente en una experiencia sensorial, pero sin la participación de los cinco sentidos, motivo por el cual lo que sea que esté sucediendo en la experiencia interior, es justamente eso, una experiencia en sí misma.

Literalmente la persona que logra acceder a esa experiencia se encuentra en otro mundo; en otra dimensión. Por eso la glándula pineal es conocida como “el tercer ojo”, porque otorga una visión profunda del mundo interno.

Una vez que el sistema nervioso autónomo se enciende y entra en patrones de ondas cerebrales gamma, y por otro lado encontramos que ese receptor de radio tiene pequeños cristales de calcita que son como pequeños romboedros apilados uno encima del otro; tal combinación hace que esos cristales comiencen a brillar y también a oscilar.

Entonces, al activarse el receptor de radio, es cuando el cerebro puede sincronizarse con frecuencias de vibración más altas que las habituales, y así la glándula pineal se activa funcionando como un “transductor”.

Y esa maravillosa glándula además comienza a crear versiones mejoradas de melatonina, la hormona encargada de que soñemos. Pero la versión mejorada de la melatonina provocada por la activación de la glándula pineal es tan, tan poderosa que te permitirá que sueñes de verdad.

La melatonina también te permite que alcances estados profundos de relajación, pero con la glándula pineal activada, además estarás produciendo una sustancia llamada benzodiacepina, lo cual provocará que te relajes aún mucho más, y en ese estado el cuerpo ya no estará funcionado en modo de supervivencia.

La melatonina es un antioxidante, pero en ese estado te brindará dos de los antioxidantes más poderosos conocidos por el hombre, que es anti-cancerígeno, anti-envejecimiento, anti-neurodegenerativo, anti-inflamatorio y anti-microbiano, y luego producirá un increíble químico llamado dimetiltriptamina, una sustancia psicoactiva que comienza encender todo en el cerebro y el cuerpo.