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  • Leonardo Martín Brito

Tercer Ojo: Activa Tu Visión Interior

Dependiendo de cuál sea la traducción de Mateo 6:22, Jesús dice algo así como lo siguiente:

“Si tu ojo ve con claridad, todo tu cuerpo estará lleno de luz".

Si tomamos la palabra del Gran Maestro Jesús muy probablemente en ese pasaje bíblico estaba haciendo alusión a un órgano muy particular y misterioso que poseemos los seres humanos; me estoy refiriendo a la glándula pineal.

Según estudios recientemente realizados por la neurociencia, parece ser que la glándula pineal se activa cuando se logra conectar con el campo unificado, lo cual provoca que el cuerpo se encienda emanando una mayor luz y energía.

Cuando la glándula pineal se activa funciona como una pequeña antena en el cerebro, y cuanto más alta sea la frecuencia que capta, mayor energía aplica a la transformación de una hormona llamada melatonina.

Como consecuencia de esas transformaciones químicas se logra acceder a experiencias muy diferentes a las que se acceden en estados ordinarios de consciencia.

Para que lo comprendas mejor lo anterior implicaría que mientras más alta sea la frecuencia que se logre alcanzar a través de la activación de la glándula pineal, la sensación será la de haber apagado un televisor de los años 60' para encontrarte dentro de una experiencia 3D, en 360° y con sonido envolvente.

Muchas Tradiciones esotéricas y Escuelas Místicas antiguas conocían el poder de la glándula pineal.

Los antiguos griegos creían que era la responsable de la conexión con el reino de los pensamientos. Por su parte Buda la llamó “El símbolo del Despertar Espiritual”.

En el hinduismo la glándula pineal está asociada al tercer ojo, símbolo de intuición y la clarividencia, mientras muchas civilizaciones antiguas la señalaron en creaciones artísticas, como dibujos y monumentos, en los que dejaban claro su conocimiento sobre la maravillosa glándula.

Es importante considerar que el cerebro sólo logra ver algo igual a lo que se encuentra conectado, utilizando los patrones preexistentes para conectarse con su entorno. Por lo tanto no se percibe la realidad correctamente, sino que se percibe algo en lo externo cuando se reconocen los patrones similares que se encuentran en el cerebro.

En otras palabras y para que resulte de fácil comprensión: No vemos las cosas como son, sino que las vemos como somos cada uno de nosotros.