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SEXUALIDAD, GINECOLOGÍA Y OTRAS HIERBAS. PRIMERA PARTE!

Ref.: La imagen corresponde al cuadro que embellece mi casa, pintado por la artista local Belena Hoffman, y que conecta para mí en una imagen: sexualidad, hierbas medicinales y ciclos lunares y naturales.


Te doy la bienvenida como cada semana a este espacio dedicado al mágico mundo de las hierbas y sus beneficios para nuestro bienestar.


Hoy te invito a iniciar un viaje por el mundo de las hierbas medicinales relacionadas íntimamente con las mujeres desde tiempos remotos. Pero antes, voy a contarte, como inició para mí este viaje, antes de convertirse en éste artículo.


Hace varias semanas que investigo, leo y busco, material bibliográfico sobre hierbas medicinales afrodisíacas, porque tenía el deseo de escribir puntualmente sobre el tema, ya que para mí, el sexo estuvo teñido de muchas creencias limitantes y tabúes; y abordarlo era llevar luz sobre cuestiones que estuvieron en las sombras en mi vida por muchísimos años. Sin embargo, durante el proceso de esa investigación, me encontré con material mucho más rico y amplio, que transformaron la idea inicial que yo tenía sobre este artículo de hoy.


Entre los textos que leí, quiero destacar dos en particular: Manual introductorio a la Ginecología Natural (2015), de la chilena Pabla Pérez San Martín y la recopilación “Del cuerpo a las raíces. Uso de plantas medicinales para la salud sexual y reproductiva de las mujeres (2011), escrito por Pérez San Martín en co-autoría con Inés Cheuquelaf y Carla Cerpa; los cuales te invito a buscar y leerlos.

Pabla Pérez San Martín es una partera tradicional chilena, a quién se la reconoce como una precursora de un movimiento sociocultural y político en América Latina desde aproximadamente el año 2008 conocido como Ginecología Natural, a partir del surgimiento del proyecto Ginecosofía. Sabiduría Ancestral de las Mujeres con la primera edición autogestiva de su Manual introductorio a la Ginecología Natural (2009).


El enfoque de estos textos es una invitación a poner en duda la forma en como las mujeres modernas nos relacionamos con nuestros cuerpos a partir de la cantidad de creencias y tabúes instaladas a través de la educación como sistema de control y represión de nuestra sexualidad; y proponen comenzar un camino de reconexión y recuperación del control sobre esa sexualidad usurpada. Se componen de una recopilación de recetas y secretos tradicionales practicados y probados por diversas mujeres a través del tiempo, y que han resistido, como dice el texto, de voz en voz y de cuerpo en cuerpo, como parte de un conocimiento ancestral de mujeres medicina, por el que tantas mujeres han sido perseguidas y asesinadas, acusadas de brujería.


En mi caso, como en el de la gran mayoría de las mujeres, mi sexualidad estuvo enfocada a lo largo de mi vida hacia la función reproductora y muy poca información, por no decir nula, recibí acerca de mi placer, el cuál apenas si quedó relegado a la experiencia, vivida además con culpa. Desde niñas se nos dice que tocarse es malo, y cuando recibimos información sexual en la escuela o en la familia, por lo general está estrictamente orientada a la prevención de embarazos no deseados y de enfermedades de transmisión sexual.


Hoy, como parte de mi proceso de transformación personal, apuesto también a trascender esas creencias y cultivar una forma de educación sexual diferente con mi hija de 15 años. Fundamentalmente, abordando la sexualidad desde una perspectiva integral, que incluya el deseo y el placer como temas sobre los que es necesario hablar con sinceridad, sin tabúes, ni recortes de la información.


El primer paso, fue reconectar con la idea de que nadie mejor que yo puede comprender los ritmos y ciclos de mi cuerpo, pero que para eso debo aprender a escucharlo, a reconocerlo, a explorarlo... También aprender a confiar en que yo puedo sanar de forma mucho más natural aquello que se expresa como síntoma en una enfermedad. Cómo? a partir de comprender que nuestra salud sexual (y la salud toda en realidad) resulta de un equilibrio y una coherencia de nuestro cuerpo, mente y espíritu. Y por ende, para sanarnos realmente, es necesario descubrir las causas de la enfermedad, en las raíces profundas de nuestro interior y nuestro ser, aquello reprimido, guardado en las profundidades del sótano de nuestro subconciente.


En mi caso personal, no es casualidad, que la conexión con mi despertar de la conciencia esté marcado por dos hechos concretos que tienen que ver con mi sexualidad: el primero, el nacimiento de mi única hija en ésta vida, que marcó el punto cero de un viaje de autoconocimiento que ni siquiera era consciente que había comenzado; y el segundo fue mi menopausia precoz a los 40 años, hecho que desde mis creencias, viví como el fin de sentirme mujer. Lo más loco, es que contrariamente a lo que yo creía, ese acontecimiento fue la puerta de entrada a hacerme un montón de preguntas que despertaron el verdadero deseo de lo que hoy vivo como mi proceso de transformación personal. Y también de la etapa más maravillosa y placentera de mi Sexualidad.


Lo que hoy comprendo es que yo tenía asociado ser mujer con ser mamá, porque en todo caso lo que estaba concluyendo era mi etapa reproductiva, pero de ninguna manera el SER MUJER; más bien, recién empezaba! Y fue en ese punto de mi vida, que las hierbas medicinales llegan a mi universo, a través de la búsqueda de respuestas que la medicina alopática no me había ofrecido.

Para quienes han atravesado su etapa de menopausia, sabrán que suele presentarse con una serie de expresiones corporales asociadas a los cambios hormonales, como calores nocturnos, sequedad vaginal y cambios emocionales. En esa etapa descubrí la maravilla de algunas hierbas sobre las que he escrito varios artículos en este blog, como el shatawari (la reina de las hierbas femeninas) y la maca peruana, y otras, sobre las que pronto escribiré, como la malva y la cimicífuga. También descubrí el aceite de sésamo como un lubricante natural, que además de equilibrar el pH vaginal, te brinda una lubricación maravillosa y placentera; y a partir de su uso no volví a tener inconvenientes ni de flujo ni de sequedad.


Es mi deseo que te resulte tan valiosa como a mí la información que hoy te compartí desde mi experiencia, y ojalá te aporte a tu bienestar. De ésta manera y con puntos suspensivos, te invito a que nos reencontremos la próxima semana con más Sexualidad, Ginecología y Otras Hierbas!


Para concluir éste artículo te comparto un fragmento extraído del libro “Manual introductorio a la Ginecología Natural”:


Mucho antes de que comenzaran los tiempos

De que empezaran a enumerarse los tiempos

Ya lo teníamos todo…


Todo aquello que ahora parece imposible

Increíble. Inimaginable

Serpenteaba por entre nosotras

Como sabiduría remota y perdida

Todos los secretos de tu vientre

….

La maldición bíblica del dolor primigenio

Toda una cultura silenciando al cuerpo

El velo ignorante sobre las generaciones

Durmientes sobre su propia fuerza


La medicina como control del cuerpo

La ginecología como autoridad indiscutible

En cambio, los ciclos naturales,

Como burdas herejías naturales

Atentando contra los milagros del progreso…


Yo creo que el gran desafío de ésta nueva era, es la integración en un mismo sentido y con un mismo fin de la medicina, la ginecología y la sabiduría ancestral de los ciclos naturales. Gracias por leerme!!


Si te gusta lo que comparto o tenés sugerencias o comentarios, contáctame a jtasca2003@yahoo.com.ar


Julia Tasca

PhD. Ing. Química

Profesora UNCPBA


Herborista

MIMATE. Hierbas Medicinales

https://www.facebook.com/Mimate-211415329591361


Contacto: jtasca2003@yahoo.com.ar


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