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Sensibilidad


En este artículo me refiero a la facultad que tenemos como seres vivos de sentir, somos seres vivos sumamente sensitivos.

Los sentimientos que nos surgen frente a determinadas situaciones son para sentirlos. Como no hemos recibido instrucciones de como comportarnos cuando surgen sentimientos negativos, preferimos no querer sentirlos y los reprimimos.


La mayoría de las personas le presta más atención al cuerpo físico que toca y percibe. Pasan por alto sin saber, que el estado de su cuerpo físico y su salud en general depende también del cuerpo energético, ya que lo que sientes y piensas es una forma de energía que te nutre desde el cuerpo energético, que es uno de los cuerpos más relevantes que te componen.

Es energía que no ves a simple vista, o no todas las personas logran verla, pero si sientes su efecto.


Cuando recibimos un estímulo del medio ambiente, nuestro cerebro lo procesa según nuestro entendimiento, acontece tan rápido que reaccionamos automáticamente, aunque las situaciones que vivamos sean diferentes siempre respondemos de la misma manera.


Aquí juega un papel importante el entendimiento, porque se efectuaron los pensamientos y creencias que se instalaron como tu programación, por las veces que has repetido un comportamiento que te apoyó para salir de la situación que te encontrabas, y forma tu personalidad, o en otra palabra de tres letras: ego, tu ego.

Nuestro ego nos defiende actuando como lo aprendió en nuestra niñez, para sobrevivir.

Estos pensamientos y creencias crean las emociones o dicho diferente: los sentimientos son el resultado de nuestros pensamientos de juicio y manera de creer frente a las situaciones. Las emociones quieren ser sentidas, como energía que quiere fluir.

Si no son sentidas las emociones, bloquean el flujo de energía en tu signatura energética, afectándola y afectando a tu cuerpo físico.

La energía en estado natural fluye. Lo percibes tan simple en tu cuerpo físico, en el fluir de tu sangre y linfa, y como fluye también tu respiración, sin que tengas que hacer nada al respecto.


Pero esto es afectado por medio de determinados pensamientos.


Según las situaciones que te ocurran en tu vida, la forma que tiene tu ego de protegerte es o enojándote o defendiéndote o huyendo o justificándote etc. Esta es una reacción automática de nuestro ego como lo expuse más arriba y lo hacemos inconscientemente.

Al vivir acontecimientos y cuestiones en tu mundo, tú lo sientes en tu cuerpo físico. Si te enojas, lo sientes en el pecho, por ejemplo, porque el cerebro necesita más oxígeno y esto hará que afecte tu capacidad pulmonar y te encuentras respirando más hondo, porque te falta el aire.

Si te sientes amenazad@ y con miedo, esto te producirá estrés, porque se libera en tu cuerpo cortisol, preparándote para la huida de la situación. La sangre es enviada a los músculos, cuestión que sientes en el estómago e intestinos que no son abastecidos correctamente, por eso se siente el miedo por lo general en la zona del abdomen. Otros sienten el miedo o dolor como presión en el pecho, la adrenalina hace que el corazón de repente bombee más rápido, generando incomodidad.

Cada persona siente las emociones en diferentes partes de su cuerpo físico, pero las sienten.