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LAS ESPECIAS… SÍMBOLO DE RIQUEZA, DISFRUTE Y BIENESTAR


La mayoría de nosotros conocemos muy bien las especias por sus usos para aromatizar, dar color y sabor a infinidad de platos en todas las cocinas del mundo. Sin embargo, no son tantos los que saben que las especias fueron codiciadas durante milenios, aunque seguramente lo estudiaste alguna vez en la escuela o el colegio en las clases de historia y geografía sobre los Fenicios y la ruta de las especias.


Procedentes en su mayoría del continente asiático, las especias han sido consideradas verdaderos tesoros en la antigüedad. Quizás el motivo de que fueran codiciadas en el mundo antiguo sean las características que se les atribuían, pues existía la creencia de que poseían propiedades mágicas, afrodisiacas y curativas. A tal punto, que han sido dejadas en herencia en testamentos, utilizadas por médicos para curar antiguas dolencias y por brujos para celebrar ceremonias religiosas, como demostración de afecto y amistad al acompañar regalos para reyes y faraones; y también han abierto rutas entre continentes y levantado imperios. Eran consideradas símbolo de riqueza y poder. En la Biblia aparecen ya como moneda de cambio y en países como China y la India no hay receta donde no se empleen como ingrediente básico.


Las especias han modelado la historia! Se cuenta que a los soldados romanos, el imperio les cancelaba sus servicios con sal y de allí que hoy en día se conozca como salario el pago de la jornada laboral. Su comercialización también contribuyó a definir lo que somos hoy en día, lo que comemos, con lo que cocinamos, y permitió el encuentro de culturas que siempre estarán conectadas por las especias.


En la actualidad, se considera como especias a todas aquellas sustancias vegetales que se usan en pequeñas cantidades para dar sabor fuerte, picante o excitante a las comidas, que proceden de raíces aromáticas secas, cortezas, brotes, semillas, flores, bayas y demás frutos, así como también sus hojas. Su conservación es muy sencilla. Basta con guardarlas sin moler en un sitio fresco y oscuro, en frascos herméticos para que no pierdan las propiedades que las hacen tan atractivas.


Además del aspecto gastronómico tan conocido, las especias también presentan importantísimas cualidades desde el punto de vista de la salud y el bienestar. De hecho, la historia enseña que su uso desde tiempos remotos ha respondido a la necesidad de conservar los alimentos, hacerlos más digestivos o dotarlos de mayor poder nutritivo.


Cada especia aporta un beneficio diferente a nuestro organismo en función de sus características propias. Pero en general se destacan por su alto contenido en aceites esenciales, en carotenoides, flavonoides, minerales como hierro, calcio, zinc, magnesio, potasio, fósforo, y también tienen alto contenido en fibra y una gama inmensa de vitaminas E, B9, C, B6, B2, B3. En las especias se hacen presentes en diferentes concentraciones ácidos grasos poliinsaturados, hidratos de carbono, calorías y grasa.


Una bebida a base de especias que se ha extendido por todo el mundo es el Chai, que significa té. Tiene su origen en la India, cuna del Ayurveda. Esta ciencia holística milenaria que integra cuerpo, mente y espíritu; tiene como base tanto de su alimentación como de su medicina a las especias. Uno de sus principios nos dice que debemos alimentarnos diariamente con alimentos que contengan los seis sabores: dulce, salado, ácido, picante, amargo y astringente.


Cada sabor posee su propia composición elemental única y por ello cualidades curativas específicas: El sabor dulce desarrolla y fortalece todos los tejidos del cuerpo. Armoniza la mente y promueve una sensación de satisfacción. El sabor salado es suavizante, laxante y sedante. El sabor ácido es estimulante, carminativo. El sabor picante es estimulante, carminativo y mejora el metabolismo y la digestión. El sabor amargo es purificador de la sangre, limpia y desintoxica.