También Puedes hacer

cristian-zeballos-coaching-empresarial-0
  • Leonardo Martín Brito

La Leyenda Budista Sobre los Gatos

Quien en alguna ocasión haya optado por un destino vacacional exótico como India, Japón o Nepal, puede que haya encontrado en templos budistas, esculturales estatuas de Buda sobre las cuales descansan en su regazo, o se desplazan con sigilo y majestuosidad por el lugar innumerable cantidad de gatos. Y es que esos templos son su casa.


Pero ¿De dónde proviene esa costumbre? ¡Vamos a descubrirlo juntos!


Existe una leyenda budista sobre los gatos, la cual te ayudará a comprender la presencia felina en sus templos.


Para el budismo, los gatos simbolizan la espiritualidad, a los cuales conciben como seres iluminados que transmiten calma y armonía; por tal motivo sostienen que quienes no se conectan correctamente con su yo interior, nunca pueden entenderse completamente con un gato, y mucho menos descubrir los misterios de tales criaturas.


Pocas son las culturas que veneran a los gatos tanto como lo hace la budista, lo cual tiene su raíz en una leyenda que explica muchos de los factores que han construido un vínculo indestructible entre el ser humano y tal felino.


Si eres un amante de los gatos, aquí te Comparto la historia que vincula al budismo con los gatos. ¡Ojalá la disfrutes!

Cuenta la Leyenda que un día un gato se quedó dormido sobre la túnica de un Maestro Iluminado, y para no perturbar el apacible sueño del minino, El Buda cortó el pedazo de su túnica para poder levantarse y continuar con sus actividades, sin que el animalito viera interrumpido su descanso.


Fue desde ese momento que los gatos comenzaron a formar parte de las meditaciones budistas.


Llegó el día en que el Maestro que hizo que el felino forme parte de tales prácticas, falleció. Tras la partida del Maestro, quien tuvo que sucederlo se preguntó qué camino seguir, siendo así que una de sus decisiones fue permitir que el gato los siguiera acompañando en sus clases y meditaciones de Budismo Zen.


Esta historia comenzó a hacerse conocida en los templos de la región y, para el momento en que el gato falleció, ya muchos templos habían adoptado a estos animales como fieles compañeros de meditación, y así fue que el gato comenzó a formar parte de las prácticas budistas.


Incluso llegaron a escribirse tratados científicos que comprobaban que la presencia del gato aumenta la concentración del ser humano. Y he aquí cómo se originó esta leyenda budista sobre los gatos.


Otra antigua costumbre asociada con los gatos estaba relacionada con el fallecimiento de una persona. Los budistas creían que el alma del difunto tenía que fusionarse de forma armoniosa al cuerpo de un gato vivo.


Fue gracias a esta leyenda budista sobre los gatos que cuando alguien moría, era enterrado junto a un gato vivo.


El budismo, como filosofía que respeta la vida animal tanto como la humana, no podía permitir que se cobrara la vida del gato, por lo que se les dejaba una salida.

Una vez que el gato volvía al exterior, los familiares del fallecido se quedaban en paz, ya que estaban convencidos de que el alma de su ser querido ya se había alojado en el cuerpo del gato.


Para ascender al plano iluminado que aguarda luego de la muerte física, había que esperar a que el felino en cuestión falleciera.


Quienes cuentan con un gato como mascota saben que no es necesario pertenecer a la religión budista para sentirlo como a un animal realmente especial. Los mismos son capaces de transmitir calma, serenidad y mucha ternura también.


Cuando un gato llega al hogar, se dice que equilibra las energías, puesto que, a través de los mismos se pueden descargar las ondas negativas que se van alojando en el ser, a la vez que tales animalitos no se quedan con dicha negatividad, sino que la canalizan directamente a la tierra.


El gato es un animal que se rige por sus instintos, ya que nada de lo que hace es para complacer a alguien, ni siquiera a los humanos que viven a su lado. Aunque estos pequeños felinos ocupan el lugar de mascota, suelen no responder a las órdenes o caprichos de sus “dueños”, lo que no quiere decir que no te profesen el más devoto cariño hacia los mismos.


La línea divisoria entre la pertenencia y la independencia es borrosa con estos animales, pero ellos sabrán perfectamente marcarte hasta dónde es que puedes llegar.


Si te interesan las temáticas que desarrollo en mis artículos y deseas mantener conmigo Consultas de Psicoterapia Transpersonal Iniciática de forma on-line, desde cualquier lugar del mundo donde tú te encuentres, te invito a que me envíes un mail a la siguiente casilla de correo electrónico: psicotrans@hotmail.com

Leonardo Martín Brito

Lic. en Psicología


Psicología Transpersonal

Psicoterapia Iniciática

Coaching Ontológico

Autoconocimiento y Desarrollo de la Consciencia

Facebook: Leonardo Martín Brito

Sesiones on-line vía Skype

Contacto: psicotrans@hotmail.com

63 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo