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KAMBO, “LA VACUNA DE LA SELVA”: LA CIENCIA DETRÁS DE LA EXPERIENCIA.

Te doy la bienvenida como cada semana a este espacio… que por una semana más está dedicado a compartir mi incursión en la medicina del mundo animal y mi experiencia con el Kambo, “la vacuna de la selva amazónica”.


Deseo iniciar mi artículo de hoy con un profundo agradecimiento a cada persona que leyó mi artículo de la semana anterior MI EXPERIENCIA CON EL KAMBO, “LA VACUNA DE LA SELVA”, a cada persona que me escribió, lo valoró y lo compartió. Quiero contarte que fue una gran apuesta hablar de mí en esa experiencia y mostrarme desde un lugar diferente al que mucha de la gente cercana me conoce. Y que maravilloso es comprender, nuevamente desde la experiencia personal, como la magia del Universo sucede cuando nos animamos a salir de nuestra zona de confort y tomar riesgos.


Hoy prometí contar un poco más sobre las investigaciones científicas y los avances en relación al estudio académico del Kambo. Esa es la parte que me es cómoda a mí, la que me lleva de regreso a mi zona de confort. Porque en el fondo de mí, desde mi formación académica, automáticamente no creo en algo que no esté sustentado científicamente. Así que me pregunté qué significa para mí ese respaldo científico? Y entiendo que desde lo automático es poder sostener lo que digo dándole categoría de verdad, pero otorgada por otro ajeno a mí. Ahora bien, la teoría cuántica sostiene que el observador de un hecho influye en la manera en que ese hecho es percibido, por lo que la realidad depende del punto de vista del observador. Esto implica que al relatarles lo que se ha documentado como investigación científica, estoy compartiendo justamente diferentes observaciones realizadas desde diferentes puntos de vista por diferentes observadores. Entonces me pregunté… ¿y entonces cuál es la VERDAD? ¿y qué hay de científico en mi experiencia en primera persona con el Kambo? Y lo que cambia radicalmente el concepto es que cuando cada uno de nosotros se atreve a vivir su propia experiencia, a poner el cuerpo; al considerar esa experiencia como un experimento científico, se convierte al mismo tiempo en objeto de estudio y observador, (ya no la ve de afuera!), sino que la experimenta con la plenitud de los sentidos, y en todos los planos (físico, mental y espiritual); ya no como objeto, sino como sujeto.


Partiendo de éste análisis, lo que me sucedió al realizar una búsqueda bibliográfica del material científico actualmente publicado en revistas de diferentes disciplinas sobre el Kambo, es que encontré que las posturas respecto a los beneficios o no de ésta medicina sagrada son tan diversas como las personas que las escriben. Hay artículos científicos que indican ya en su título el estudio de los peligros en la utilización del veneno, por ejemplo. Y por ende entonces, el observador que realizó la investigación enumera todo lo que desde ese punto de vista, y desde ese lugar de observador, encontró. Por otra parte, existen otras publicaciones científicas que se han abocado a comprobar diferentes aplicaciones del veneno de la rana en el tratamiento de distintas enfermedades, casi todas aplicadas en animales, no en humanos. Y entonces, esas investigaciones, encontraron lo que buscaban. Y yo me pregunté, cuáles compartir? Porque eso implica automáticamente darle un sesgo a mi comunicación. ¿Comparto y menciono las que hacen referencia a los potenciales peligros y advertencias… o las que indagaron sobre alguna aplicación médica? Y más allá de mi decisión acerca de cuáles incluir en éste artículo, quiero dejarte una reflexión al respecto… Cuántas veces en tu día le das categoría de verdad a algo que leíste o escuchaste, y ya no en una publicación científica, sino en los medios de comunicación, o en tú ámbito de trabajo, o en tú círculo íntimo? Realmente comprendes el peso que tienen esas creencias en la creación de tu realidad? Sos consciente que aquello en lo que crees serás capaz de crear?


Yo decidí aquí mencionarte algunas referencias científicas que considero que están en resonancia con mi experiencia personal con el Kambo, y es desde ese lugar que elijo qué compartir aquí hoy. Esto que yo hago, de compartir el desde dónde estoy eligiendo la información que te brindo, es exactamente lo que casi nunca está explícito en lo que escuchamos, leemos o nos dicen… Así que ojalá te aporte mi reflexión para iniciar tu propio camino de transformación, empezando por cuestionar y poner en duda el Desde Dónde de aquello que hasta ahora consideraste VERDAD.

Existe disponible en la web una recopilación de investigaciones científicas realizada por la farmacéutica Rosa Sanchis que me resultó muy completa e interesante, y parte de esa investigación es lo que te contaré a continuación.


Las secreciones producidas por las glándulas cutáneas de la rana Kambo contienen una gran cantidad de compuestos biológicamente activos, muy concentrados. Estas secreciones cutáneas venenosas se consideran parte del sistema inmunológico innato de la especie ya que constituyen el mecanismo de defensa de estos vertebrados frente a cualquier amenaza natural de su hábitat, lo que hace que la secreción de estos venenos sea considerada parte de la evolución de la especie. La secreción es producida por una estimulación del sistema nervioso simpático de la rana en respuesta a dicha amenaza. Es por eso que para obtener el veneno es necesario estirar sus extremidades.


El antropólogo y periodista Peter Gorman fue quien alrededor de 1980 documentó su experiencia con el tratamiento del Kambo en su artículo “Making Magic”, quien además, interesado en el estudio del mismo y la promoción del registro de las primeras patentes de péptidos bioactivos, envió muestras de la secreción de Phyllomedusa Bicolour a universidades occidentales.

La investigación científica de Kambo comenzó en 1980 gracias al farmacólogo italiano Vittorio Erspamer de la Universidad de Roma. Fue nominado dos veces al Premio Nobel y se le considera el primer científico en analizar Kambo en el laboratorio. Expresó en sus escritos que Kambo es un "fantástico cóctel químico con aplicaciones médicas potenciales incomparables por cualquier otro anfibio".


El veneno del Kambo tiene la capacidad, a diferencia de muchas otras sustancias naturales y farmacéuticas, de cruzar la barrera hematoencefálica y producir sus efectos también a nivel del cerebro. Las células humanas se abren a las propiedades del Kambo a diferencia de muchas sustancias que son filtradas y eliminadas por el sistema de defensa altamente inteligente del cuerpo. Esto significa, que de algún modo la inteligencia física reconoce las sustancias presentes en el veneno habilitándole su paso por todo el organismo. Los síntomas de temperatura y estado febril que se experimentan en los primeros minutos tienen que ver con éste proceso que tiene lugar en nuestro cuerpo.


En ese cóctel químico, encontramos una gran variedad de péptidos que realizan diversas tareas. Algunas tareas son similares a las de las hormonas, mientras que otros péptidos brindan apoyo a procesos celulares vitales (aprendizaje, memoria, metabolismo de ciertos neurotransmisores). Otros tienen un efecto potente sobre los músculos gastrointestinales, las secreciones gástricas y pancreáticas, la circulación sanguínea y la estimulación de la corteza suprarrenal y la glándula pituitaria y el sistema reproductivo, otros poseen potentes poderes analgésicos. Otros son capaces de inhibir el crecimiento de células tumorales, y también se encuentran péptidos antimicrobianos, antifúngicos, antivirales y antiprotozoarios. Esta última propiedad abre una nueva puerta en la lucha contra las infecciones bacterianas que han desarrollado resistencia a los antibióticos que ya existen en el mercado, utilizándolos para aplicar nanotecnologías a estos modernos biopéptidos.


Desde 1966, se han aislado, caracterizado y sintetizado muchos péptidos en la secreción de Kambo. Como testimonio de sus propiedades medicinales existen más de 70 patentes de Kambo registradas en el mundo farmacéutico, principalmente en Estados Unidos.


Estos biopéptidos han despertado un gran interés científico y muchos de ellos han sido sintetizados con éxito en el laboratorio y patentados, pero hasta ahora ninguna de estas moléculas se ha utilizado en la práctica clínica. Por otra parte, al igual que sucede por ejemplo con la marihuana, queda en evidencia que hay una sinergia que tiene lugar en ese cóctel natural dentro de la planta, que hace la diferencia en cuanto a su acción medicinal. Y éstos mismos resultados no son posibles de alcanzar al aislar o producir sintéticamente en el laboratorio sólo algunas de las moléculas del cóctel.


La investigación sobre los componentes de Kambo continúa evolucionando para encontrar aplicaciones clínicas en el mundo de la medicina y la farmacología, y en el estudio de nuevos mecanismos de acción en nuestra biología humana.


Durante miles de años, las tribus amazónicas han utilizado los beneficios de este cóctel químico de acuerdo con sus tradiciones ancestrales, su intuición y su magia. La pregunta que dejo aquí formulada es: ¡por encima de nuestra cultura racional y científica, estamos listos y suficientemente abiertos para acompañar estos descubrimientos, apoyados en la ciencia?, estamos preparados para aprovechar este don de la naturaleza y obtener todos sus beneficios, más allá de lo que pueda demostrar la multitud de experimentos farmacológicos llevados a cabo en laboratorios científicos?


Hasta aquí llega éste artículo de hoy, de la forma que más me gusta, cerrando el artículo con una pregunta abriente!


Si te gusta lo que comparto o tenés sugerencias o comentarios, contáctame a jtasca2003@yahoo.com.ar


Julia Tasca

PhD. Ing. Química

Profesora UNCPBA


Herborista

MIMATE. Hierbas Medicinales

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Contacto: jtasca2003@yahoo.com.ar


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