También Puedes hacer

cristian-zeballos-coaching-empresarial-0
  • Franco Cruz

Así habló Zaratustra: Strauss y Nietzsche IX

¡Hola Amig@s! Bienvenid@s nuevamente a este espacio en donde compartimos reflexiones y conocimientos de alta vibración para tu crecimiento personal.


Continuando con la temática en relación al libro publicado por el filósofo Alemán Friedrich Nietzsche en 1885 con el título “Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie”, y el poema sinfónico compuesto por el músico y compositor Richard Strauss en el año 1896 titulado con el mismo nombre, es que hoy recorreremos el siguiente título: “Nachtwandlerlied (La canción del noctámbulo)”.


La canción del noctámbulo, corresponde a la sección cuarta del libro de Nietzsche y al noveno y último movimiento en el poema sinfónico de Strauss. A continuación escucharemos una interpretación de la orquesta filarmónica de Berlín dirigida por Herbert von Karajan, donde esta sección inicia en el minuto 31:24 hasta el minuto 36:19.


El episodio anterior es interrumpido por el sonido de doce campanas, quien da paso al nuevo movimiento. A medida que la composición avanza, la música se torna más relajada e introspectiva.


Pasa por un expresivo solo de violín, hasta concluir en un sereno final de notas agudas en violín y flauta, acompañado con los pizzicatos de contrabajos.


En el relato de Nietzsche, Zaratustra y sus acompañantes salen de la cueva a contemplar la noche. El hombre “feo” agradece a Zaratustra haberle enseñado a amar la vida. Suenan las campanadas de la medianoche y Zaratustra se siente invadido por una extraña melancolía.


Dice Zaratustra:

“Entretanto todos, uno detrás de otro, habían ido saliendo fuera, al aire libre y a la fresca y pensativa noche; Zaratustra mismo llevó de la mano al más feo de los hombres para mostrarle su mundo nocturno y la gran luna redonda y las plateadas cascadas que había junto a su caverna. Al fin se detuvieron unos junto a otros, todos ellos gente vieja, mas con un corazón valiente y consolado, y admirados en su interior de sentirse tan bien en la tierra; y la quietud de la noche se adentraba cada vez más en su corazón. Y de nuevo pensó Zaratustra dentro de sí: «¡Oh, cómo me agradan ahora estos hombres superiores! pero no lo expresó, pues honraba su felicidad y su silencio.


Mas entonces ocurrió la cosa más asombrosa de aquel asombroso y largo día: el más feo de los hombres comenzó de nuevo, y por última vez, a gorgotear y a resoplar, y cuando consiguió hablar, una pregunta saltó, redonda y pura, de su boca, una pregunta buena, profunda, clara, que hizo agitarse dentro del cuerpo el corazón de todos los que le escuchaban.


Amigos míos todos, dijo el más feo de los hombres, ¿Qué os parece? Gracias a este día - yo estoy por primera vez contento de haber vivido mi vida entera.


Y no me basta con atestiguar esto. Merece la pena vivir en la tierra: un solo día, una sola fiesta con Zaratustra me ha enseñado a amar la tierra.


“¿Esto era - la vida?” quiero decirle yo a la muerte. “¡Bien! ¡Otra vez!” Amigos míos, ¿Qué os parece? ¿No queréis vosotros decirle a la muerte, como yo: ¿Esto era - la vida? Gracias a Zaratustra, ¡bien! ¡Otra vez!”


¡Muchas gracias por haberme acompañado en esta serie de artículos en relación a dos maravillosas obras de arte “Así habló Zaratustra”!


¡Ojalá te haya sumado este artículo y nos vemos la próxima semana!


Franco Cruz


Profesor de Guitarra

Profesor de Ukelele

Docente y Director en Escuela de Música Online Arte Allegro

Para informes e Inscripciones accede a: www.arteallegro.musica.ar