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AL MAL GOLPE… BUENA ÁRNICA!

Te doy la bienvenida como cada semana a este espacio dedicado al mágico mundo de las hierbas y sus beneficios para nuestro bienestar.


Estamos casi a fines del mes de enero del nuevo año, y en muchos lugares del mundo es época de vacaciones o descanso, algunos en regiones cálidas con playa o ríos; otros en zonas frías, tal vez con nieve. Lo cierto es que en estas épocas solemos animarnos a experimentar cosas nuevas, aventuras, disfrutar más del aire libre… Y también suele ocurrir que la falta de costumbre de muchas de esas actividades terminan en moretones, golpes y algún que otro rasguño… Es por ese motivo que hoy elegí una hierba especial para recorrer sus propiedades, que son de gran utilidad en éstos casos! Y mucho más si tenemos niños! Vamos a descubrir hoy las propiedades de la Árnica Montana o simplemente Árnica, hierba que también se la conoce como tabaco de montaña.


Esta planta es originaria de Europa donde crece de forma silvestre y puede llegar a alcanzar medio metro de altura. El árnica pertenece a la misma familia botánica que la manzanilla y la caléndula. Tiene un aroma agradable similar a la manzanilla y sus flores son amarillas y muy vistosas. Las flores son las que principalmente se utilizan en gran variedad de remedios caseros, seguido de las raíces y los rizomas.


Desde la antigüedad, esta planta ha sido utilizada por los pueblos de montaña para aliviar el dolor producido por golpes, esguinces o caídas. Alrededor de siglo XVII, la medicina tradicional comenzó a incluirla en sus preparados. Y desde aquel entonces hasta nuestros días, se ha popularizado su uso, fundamentalmente en tratamientos externos en forma de cremas, ungüentos, geles o spray.


La árnica tiene una potente acción antiinflamatoria, fungicida, astringente, febrífuga, antiagregante plaquetario, cardiotónica, vulneraria (curar heridas), antiespasmódica, rubefaciente (sensación de calor), antibiótica, colerética, antihistamínica, cicatrizante, inmunoestimulante, sedante y analgésica


El uso más extendido del árnica es para tratar golpes, dolores, hematomas e hinchazones gracias a sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas junto a su habilidad para estimular la circulación sanguínea. Adicionalmente se puede utilizar para tratar padecimientos en la dermis (piel) y evitar infecciones.


Específicamente, el árnica se puede usar para prevenir la aparición de moretones o hematomas, luego de golpes o contusiones gracias a sus propiedades rubefacientes. Al frotarse las partes doloridas con preparados con árnica se produce un aumento de calor, producido por la acumulación de sangre en la zona, lo que origina que desaparezcan los moretones o no salgan, ya que los mismos son eliminados por la nueva aportación de sangre a la zona. Sin embargo, en algunas pieles sensibles pueden aparecer efectos secundarios adversos, por lo que yo te recomiendo, si tenés la piel muy sensible, probar en alguna pequeña parte del cuerpo y evaluar su uso.


De igual manera, para ampollas, raspones o parecidos, el árnica en crema sirve como un agente antibacterial, acelerando la cicatrización y evitando infecciones. Aunque no debe aplicarse durante mucho tiempo continuado o si hay una herida sangrante abierta.


Sus propiedades analgésicas sirven para aliviar dolores musculares, desgarros, esguinces, artritis, entre otros padecimientos parecidos. Se puede usar para desaparecer aquellos moretones en los ojos, usando paños mojados con infusión caliente de árnica o con unas 20 gotas de tintura madre de árnica en un vaso de agua caliente.


La crema de árnica se puede usar para combatir el acné y otras marcas de la piel. Se tiene registro del uso del árnica en champús naturales y otros suplementos de higiene gracias a sus propiedades benéficas.