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La intolerancia a la fructosa es cada vez más común

#17 de la serie: “Comer para Sanar.”


Ruidos y dolores en el estómago, flatulencias, diarrea: estos síntomas pueden ser causados por intolerancia a la fructosa. Esta intolerancia es cada vez más común entre las personas de la civilización moderna que no absorben adecuadamente la fructosa a través del intestino delgado y a su vez es una dolencia no tan conocida.


A diferencia de las alergias, no existe una reacción de defensa del sistema inmunológico responsable de una intolerancia, sino que es un trastorno metabólico. Con la malabsorción de fructosa, se altera la absorción de fructosa del intestino a la sangre. En la pared del intestino delgado hay unas proteínas de transporte que absorben los nutrientes alimenticios y los transportan a través de la pared intestinal. Estos diferentes transportes son responsables de diferentes nutrientes, por ejemplo, en este tema de la fructosa el transporte se llama GLUT-5. Si no hay suficientes de estos transportes o si son defectuosos, la fructosa pasa al intestino grueso, que esta colonizado por bacterias, las cuales están contentas de recibir dulces y es así como estas bacterias producen gases de hidrogeno o metano y también ácidos grasos de corta cadena que aumentan la presión osmótica del intestino. Esto es lo que crea los gases y molestias hasta las diarreas.


Las quejas típicas en esta dolencia surgen luego de haber ingerido alimentos que contengan fructosa. Por más información comparto el enlace a un artículo que he escrito en este Blog sobre la fructosa. https://www.cristianzeballos.com/post/la-fructosa?fbclid=IwAR1tnqjKRgHKSE9Op5Yq-bgTUjZwT7dTF8qAEymQokdtBsn0-gki5uYOrYg


Es importante tener en cuenta que la fructosa no solo se encuentra en las frutas, sino también en la verduras (batata, berenjena, zanahoria, maíz, tomate, cebolla, etc.) y, por ejemplo, en el azúcar de mesa (50%), en la miel, jarabe de agrave (98%), jarabe de maíz, inulina, sorbitol y por lo tanto en todos los productos prefabricados como de confitería, bollería, dulces, sopas, jugos de frutas, yogures de frutas, etc. Es importante que los afectados lean siempre las listas de los ingredientes de los productos alimenticios al comprarlos y detecten los endulzantes con fructosa y sorbitol para no comprarlos, sin embargo, en los alimentos “permitidos” se encontrarían la glucosa y el jarabe de glucosa o la sacarina.


La terapia nutricional para la intolerancia a la fructosa diagnosticada se lleva a cabo en tres fases:


Fase de eliminación: evitando los alimentos y bebidas con fructosa y sorbitol durante un determinado tiempo, por ejemplo, cuatro semanas, permitiendo que el transportador de la fructosa en el intestino se recupere. Después de unos días en esta fase suelen desaparecer los síntomas y se siente una notoria mejoría al cambiar la dieta.


Fase de prueba: durante un periodo de unas seis semanas se irán introduciendo las frutas y verduras gradualmente y se protocolará en un “diario de alimentos” los síntomas que producen.


Nutrición permanente: luego de estas diez semanas el menú debe ser lo más equilibrado y variado posible, combinando alimentos que contengan fructosa con proteínas como yogures naturales o ricota con trozos de frutas, siendo así la fructosa más fácil de digerir. Siempre asegurarse de no consumir más fructosa que glucosa, porque si la glucosa está en el intestino, las proteínas de transporte de estas están disponibles también para la fructosa, dándole una posibilidad de “viaje” y no terminando de alimento a las bacterias en el intestino grueso.


Las frutas y verduras nos proporcionan importantes vitaminas y minerales, de aquí la importancia de controlar el suministro de fructosa en otros alimentos, para así ingerir los nutrientes que se necesitan para que el organismo funcione adecuadamente.


Es algo común que los afectados en esta intolerancia tengan niveles bajos de vitamina C, de ácido fólico (vitamina B12) y de zinc, lo que provoca susceptibilidad a infecciones, debido a que el cuerpo no puede almacenarlos y es por eso por lo que se necesita obtener un suministro regular de vitaminas C y B12.


¿Qué comer entonces en la tercera fase? Significa que ya se ha pasado por ser el detective de los alimentos que producen malestares y protocolado para tenerlos en cuenta.


Por ejemplo, sugiero por las mañanas el muesli, de amaranto, quinoa o avena, combinado con fruta como los arándanos, frutillas, papaya, y de a poco integrar otras frutas, con leche (animal o vegetal). En los días fríos se puede hervir la avena con agua o leche.


Si utilizas la ricota o el yogurt se le puede mezclar una cucharadita de aceite de linaza integrando así los aceites de Omega-3.


Tes, café o cacao hecho en casa. Las frutas secas tienen un alto contenido en fructosa.


Al medio día y a en la cena: verduras (prestando atención a las verduras que contienen fructosa como berenjenas, zapallo, zanahoria, remolacha, cebolla, batatas, col blanca, cereales integrales, los productos de soja y los porotos de soja, lentejas, guisantes, garbanzos son muy diferentes individualmente y se deberá testear en la fase dos).


Ensaladas de lechuga, tomate, pepino, integrando platas silvestres. Espárragos, hinojo, brócoli, champiñones, espinaca, acelga.


Guarniciones como quinoa, amaranto, arroz, trigo sarraceno, cebada, centeno, sémola, tapioca, harina de trigo integral y espelta integral, pasta y panes elaborados con estos productos mencionados y sin añadido de fructosa.


En cuestión de carnes todas, pescados naturales, mariscos (naturales, no procesados o enharinados) y huevos.


Sopas hechas en casa. Cazuelas al horno, etc.


Para picotear, por ejemplo: nueces, yogures naturales, galletas hechas en casa de avena o nueces y endulzadas con xilitol o estevia, una rodaja de pan de espelta con manteca y jamón. Etc.


Beber lo suficiente bebidas naturales durante el día, lo mejor es agua mineral o tes de hinojo, manzanilla, milenrama, diente de león, por ejemplo. Las bebidas de frutas y las gaseosas están endulzadas con productos que contienen fructosa.


En lo posible hacer ejercicio, salir a caminar unos 30 minutos porque es bueno para la circulación y el estado de ánimo.


¿Qué evitar en la fase de eliminación?: jarabe de fructosa, jarabe de maíz, jugos concentrados, sorbitol. Todos los productos preparados dulces como caramelos, bombones, chicles, mazapán, productos de confitería, o leer bien las etiquetas alimenticias, recuerda que la glucosa está permitida como edulcorante. Las frutas secas como los dátiles y pasas de uvas contienen alto porcentaje de fructosa. También las bebidas gaseosas, licores, vinos. Kétchup, salsas para ensaladas compradas, entre otros. Los productos lácteos como los yogures de frutas y helados. Y tantos otros productos fabricados, de allí mi llamado a que se revise bien la lista nutricional en los alimentos a la hora de comprar los mismos, cuestión que evitara un hígado graso y así enfermedades referentes al hígado como la cirrosis, sin haber llegado a tomar alguna vez alcohol.


Casi todos los productos prefabricados tienen un alto contenido de fructosa, mucho más que en una fruta, lo que provoca las dificultades a la hora de metabolizarse y así aumento de peso, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, y muchas enfermedades crónicas. No es por comer fruta la problemática de una intolerancia a la fructosa, la fructosa es el edulcorante popular en la industria alimenticia, presente en muchos de los alimentos mencionados.


Cuida lo que ingieres, se consciente de los nutrientes que tu cuerpo físico necesita. Prepara en casa tu comida. La nutrición es un apoyo de energía importante para nuestro cuerpo físico, nuestro templo o nuestro vehículo, con el que nos relacionamos en esta realidad que vivimos, nuestra herramienta para lograr nuestras experiencias.


Soy Alicia Baliulis, nutricionista holística y terapeuta SAAMA 1.0. Básicamente, un cambio de dieta debe discutirse con el médico de cabecera si padeces de intolerancia a la fructosa, este lo detecta mediante la llamada prueba de hidrogeno, midiendo el contenido de hidrogeno en la respiración y descubriendo si la fructosa consumida llega al colon.


Contactarme por más información, como por ideas de recetas en las diferentes fases y así te sacaras las dudas al momento de realizar una dieta personalizada teniendo en cuenta tus preferencias y gustos.


Alicia Baliulis Nutricionista holística Terapeuta Saama1.0 | Reiki Sitio Web: www.saamayourlife.de


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